jueves, 7 de agosto de 2008

EXPEDIENTE X: CREER ES LA CLAVE (Chris Carter, Usa 2008)


Contra todo pronóstico -sobre todo debido a los años transucurridos desde la última vez que los vimos, ya fuera en cine o televisión-, la nueva entrega de Expediente X es una historia bien narrada, con un buen guión, correctamente dirigida, y que va revelando poco a poco a lo largo de su metraje los secretos que mantiene bien guardados desde el inicio. Casi parece que se trate de un thriller de otra época, de finales de los setenta o principios de los ochenta, donde la acción y la historia no tiene por qué estar enfrentada a la inteligencia. Aquí no hay explosiones ni tiroteos, pero si diálogos interesantes y complejas situaciones morales.


Por supuesto, David Duchovny y Gillian Anderson hacen lo que se les supone, porque ellos son Mulder y Scully, y forman ya parte de la mitología catódica.


Y Chris Carter, el creador de la serie, ha conseguido realizar una película que no romperá taquillas, pero que sí dejará un agradable sabor en el paladar a los amantes de las buenas historias.

miércoles, 6 de agosto de 2008

LA MOMIA 3 (Rob Cohen, Usa 2008)


¿Era necesaria? Los primeros minutos se dejan ver, pero después todo va a peor: escenas rutinarias, increíbles y nada nuevo. Todo lo que hay en esta película lo habíamos visto ya y mucho mejor en las dos primeras entregas de La Momia. Ahora nos explicamos por qué Rachel Weisz no ha participado en este engendro.


Aburrida

DOOMSDAY, EL DÍA DEL JUICIO (Neil Marshall, UK 2008)


No cabe duda: Neil Marshall es el gran heredero del cine fantástico y de terror, tomando el testigo de otros clásicos del género como John Carpenter, Wes Craven o el propio George A. Romero. Sus dos primeras películas ya confirmaban que era alguien a seguir: "Dog Soldiers" y "The Descent" eran dos magníficas películas que, además, eran divertidas, tenían un humor más o menos malsano, y donde la violencia era explícita, sin miedo a clasificaciones puritanas.


Ahora, con "Doomsday", da la impresión de que Marshall sacrifica la atmósfera y originalidad de sus anteriores films, para centrarse en homenajear/parodiar/contar una historia que le permita utilizar elementos de otras películas de género. Así, hay momentos que los que estamos claramente en "Rescate Nueva York", después pasamos a película del Medievo, pasando por la Tierra Media de "El Señor de los Anillos" o hasta "Robin Hood" o "Espartaco". Añadamos a todo esto la presencia de un actor tan solvente como Bob Hoskins, o la siempre siniestra e inquietante aparición de Malcom McDowell.


Todo esto le permite demostrar su habilidad como director en secuencias que en manos de otro se hubieran convertido en rutinarias, y buscar siempre la espectacularidad y el humor por encima de lo pretencioso.


Un divertimento cool.

ESCONDIDOS EN BRUJAS (Martin McDonagh, UK 2008)


La película es un absoluto despropósito: no se sabe si pretendía ser un drama, una comedia, cine negro o qué. Y no consigue nada. O, mejor dicho, sólo consigue una cosa: aburrir. Tres excelentes actores como Colin Farrell, Brendan Gleeson y Ralph Fiennes navegan a la deriva sin saber muy bien qué están haciendo.


Ni siquiera la ciudad de Brujas parece interesante en una de las peores películas del año.



HANCOCK (Peter Berg, Usa 2008)


Interesante película cuyo efecto especial más espectacular no es ninguno de los generados por ordenador: ni los vuelos del superhéroe, ni las explosiones y disparos que pueblan todo el metraje; no, lo más espectacular es el giro de guión que sucede a mitad de película, y que la divide en dos, como si fueran los dos capítulos de una serie más que un largometraje con una personalidad definida.


La presencia de los carismáticos Will Smith y Charlize Theron eleva el nivel de una película irregular: a ratos monótona, a ratos original, por momentos forzada pero casi siempre interesante, a pesar de un final mecánico y que merecía algo mejor.


Digno entretenimiento.


EL INCREIBLE HULK (Louis Leterrier, Usa 2008)


Ya veníamos de la decepcionante versión de Ang Lee, pero aquí cabía una rayo de esperanza por la presencia de un actor tan convincente como Edward Norton, y del buen sabor de boca que había dejado la anterior entrega de Marvel "Iron Man".


Pero hasta ahí llega la esperanza: la película carece de tensión, las aventuras y desventuras de Bruce Banner nos dan igual, Tim Roth parece empeñado durante toda la película en imitar al más histriónico Al Pacino, la dirección es tan impersonal que provoca el tedio más absoluto y el Hulk digitalizado no acaba de convencer dramáticamente.


¿Lo único bueno? El cameo final de Robert Downey Jr. como Iron Man.